Auxiliares en explosivos, unos verdaderos Héroes

Para convertirse en auxiliar en explosivos no sólo se requieren conocimientos técnicos, también se necesita precisión, exactitud y paciencia para desempeñar esta labor que aunque riesgosa, es igualmente gratificante.
Los militares tienen el compromiso de velar por la seguridad y tranquilidad de los colombianos. Este compromiso implica, entre otras cosas, la destrucción de Minas Antipersona y Artefactos Explosivos Improvisados que puedan afectar la integridad física de la población civil o las tropas.
Con la ayuda de elementos como el detector de metales, los auxiliares en explosivos localizan las minas que posteriormente son destruidas por un Equipo de Explosivos y Demoliciones (EXDE), una labor peligrosa que se ve recompensada con la tranquilidad que viven las comunidades.
El alumno Arlenson Hernández Oliveros, es uno de los 262 futuros soldados profesionales que escogieron esta especialidad y asumirán esta misión de valientes. Este joven de 19 años asegura que tiene la capacidad para actuar con la serenidad que se requiere para eliminar estas amenazas que tanto daño han ocasionado en el país a los largo de los último años.
Para que los futuros soldados profesionales puedan desarrollar esta actividad, deben completar una formación rigurosa de 4 semanas donde reciben los conocimientos técnicos necesarios para cumplir con éxito esta misión que se origina con la señal del guía canino y concluye con la destrucción controlada del artefacto.
Esta tarea, muchas veces ejecutada desde el anonimato, permite la tranquilidad y seguridad de los colombianos que pueden transitar con libertad por el territorio.