50 familias beneficiadas con restauración de puente vehícular

Soldados del Batallón de Ingenieros de Desminado Humanitario n.° 1, aportaron a la calidad de vida de los habitantes de ocho veredas del municipio de Florencia, Caquetá, al realizar el mantenimiento de un puente artesanal, ubicado en una vía terciaria de esa zona.

La estructura vehicular, que se encontraba en mal estado debido a las fuertes lluvias que se presentan en la zona, fue restaurada por los desminadores del Ejército Nacional con apoyo de la comunidad.

El puente en madera que tiene nueve metros de largo y tres de ancho, es de gran importancia para los habitantes de la vereda El Pará, Rosales, Buenos Aires, Piel Roja, Norcasia, Victoria Alta, Victoria Baja y Maracaibo, debido a que por allí transita el bus escalera que en cuatro horas los trasporta al casco urbano de Florencia.

Se estima que diariamente transitan entre 60 y 80 personas que se dirigen a sus distintos lugares de trabajo, estudio y también a comercializar sus productos como el café y lácteos.

Yennis Pillimué, corregidora de El San Pedro, manifestó que, gracias al trabajo de los soldados, se hicieron las reparaciones en madera, generando un paso provisional evitando con ello el colapso total del puente, a su vez, afirmó: “han evitado dejar incomunicadas las veredas del corregimiento de El San Pedro, donde la gente saca productos, leche, café, plátano y ganado al municipio”.

Entre tanto, el capitán Alex Torres, que lideró la obra, señaló: “Aportar a la comunidad es nuestra misión, vimos la oportunidad de ayudar a la población y no lo dudamos, pues infortunadamente por causa de la fuerte ola invernal, el puente se ha caído en tres ocasiones afectando la movilidad, es de resaltar que según lo manifestado por los habitantes, cuando el puente se cae tardan seis horas para llegar a Florencia, donde normalmente en óptimas condiciones son cuatro horas en ese trayecto, este puente es muy importante para la comunidad, por allí se moviliza diariamente el bus escalera; es un medio para que los habitantes puedan vender el queso, leche, café y el ganado”.

Con ésta obra, los soldados desminadores demuestran una vez más su compromiso con los caqueteños.