Compañía de Salvamento y Rescate: “Para que otros puedan vivir”

En la Orinoquía colombiana, los soldados y la población civil cuentan con un grupo de valerosos hombres que están altamente calificados en una misión fundamental: Salvar vidas.

Cubriendo desde el aire la inmensidad de los departamentos de Arauca, Casanare, Vichada, Guanía y algunos corregimientos de Boyacá y Norte de Santander; los cuales integran la jurisdicción de la Octava División del Ejército Nacional, se encuentran los soldados multimisión del Batallón de Movilidad y Maniobra de Aviación n.°8 “Ct Heider Marriaga Cortés”, quienes son las “Alas en las botas de los soldados” y de la población civil de la Orinoquía colombiana.

Las capacidades humanas y técnicas de esta unidad, son utilizadas en múltiples tareas, su labor como representantes de la Aviación del Ejército es apoyar las operaciones militares, suministrando movilidad, versatilidad y velocidad a las tropas, facilitando la toma de decisiones a los comandantes del componente terrestre; pero además han sido un gran respaldo para los habitantes de la región, atendiendo emergencias de carácter humanitario en diversas oportunidades.

Además de las poderosas herramientas que representan las diferentes aeronaves de ala fija y rotatoria, que surcan los cielos al mando de experimentados pilotos, así como del Sistema Multimision de Aeronave Remotamente Tripulada-SMART, este Batallón cuenta con un grupo de valerosos soldados estrictamente preparados y entrenados en salvar vidas; se trata de la Compañía C-SAR.

C-SAR : “Para que otros puedan vivir”

La Compañía de Salvamento y Rescate en Combate, C-SAR, es pionera en búsqueda, rescate, evacuación, asistencia y apoyo humanitario. Tiene grupos conformados por especialistas en tareas relacionadas con la misión, los cuales están en contínua capacitación y entrenamiento. Su misión principal es la de planear, coordinar y ejecutar rescates en combate o situaciones de emergencia.

“Para que otros puedan vivir “, es el lema de estos caballeros del aire, que ante la adversidad de muchas situaciones saben aplicarlo para lograr el éxito de las operaciones, garantizando que todos los que hacen parte del combate regresen a casa.

Estos valientes, son expertos en técnicas que requieren gran destreza, como el descenso en Rappel, FRIES (uniformados bajan de la aeronave por una soga), Helocast (salto del helicóptero al agua), K. Duck (salto a un bote que luego es navegado) y Caving Ladder (descenso por medio de escalera). Las principales maniobras son Spies (extracción en la selva) y Stabo (uso de camilla para rescatar a la víctima). Además, han sido entrenados como Pararrescatistas, y saben infiltrarse en áreas específicas para atender heridos, guiar la aeronave al rescate y proporcionar a los heridos servicio médico a bordo hasta ser trasladados a un centro asistencial de alto nivel.

Para una institución como el Ejército Nacional, que se proyecta frente a los cambios del escenario en el orden público nacional, es de gran importancia el fortalecimiento de las capacidades aéreas, en ellas, este grupo especializado de hombres que cuentan con la capacidad mental y física de  dar su vida por rescatar y atender, así sea en medio del fuego cruzado, de corrientes de agua, o de la inclemencia del fuego, a un compañero herido, o a un compatriota en dificultades.

Conscientes de la responsabilidad que les atañe, los hombres de la Aviación del Ejército Nacional representada en los cinco departamentos que integran la Octava División por el Batallón de Movilidad y Maniobra de Aviación n.°8 “Ct Heider Marriaga Cortés”,  seguirán comprometidos en toda circunstancia para aterrizar y descender, otorgando la victoria y portando en conjunto con las tropas en tierra, el honor del vencedor ante el enemigo o la dificultad.