¡Yo también puedo ser papá!

Durante muchos años, se consideró que el rol de padre se desarrollaba principalmente siendo la figura de autoridad, control y protección hacia los miembros de su familia, hoy en día estas percepciones se han transformado y le han dado al hombre un papel mucho más activo en la crianza de sus hijos y en la ejecución de las labores del hogar, convirtiéndolo en una figura de apoyo que puede utilizar modelos de crianza funcionales.

Igualmente en un padre que puede expresar afecto, amor, brindar guía, orientación frente a lo bueno y lo malo, participar activamente de los momentos importantes de su hijo, conversar con él, discutir sus opiniones, entre otros, sin dejar de marcar los limites hasta donde su hijo  puede llegar; ese es el padre de hoy, un hombre moderno que no debe tener miedo de reconocer sus errores y expresar sus emociones.

Es importante que usted como padre sepa que su actuar repercute en el comportamiento de su hijo, usted puede transmitirle sus inseguridades, sus miedos, sus fortalezas, valores familiares, entre otros; de ahí la importancia de brindar estilos de crianza funcionales, que se adapten a las necesidades y dinámica familiar.

Por otro lado, ser padre no implica estar siempre presente en su hogar, el estar ausente no debe ser un factor de distanciamiento a nivel emocional, tenga en cuenta que este último puede provocar en su hijo baja autoestima, sentimientos de culpa, angustia y pensamientos sobre no sentirse amado. 

Para poner en práctica: 

  1. Establezca con su pareja/madre de su hijo, normas claras frente a su educación (estilo de crianza).
  2. La tecnología es su aliada, si está lejos utilícela, a través de ella puede comunicarse frecuentemente con su hijo y también estar presente en sus momentos importantes.
  3. Escríbale cartas o mensajes de texto, exprésele a su hijo cuanto lo quiere.
  4. Cuando dialogue con su hijo (personal o telefónicamente), pregúntele sobre las actividades que realizó en el día, sobre sus amigos, sus gustos e intereses, bromee y juegue con él.
  5. Comparta tiempo de calidad con sus hijos, realice actividades que los una y le den confianza para contarle sus cosas.
  6. Aprenda a identificar el estado de ánimo de su hijo, pregúntele constantemente cómo se siente.

Recuerde, no necesita estar todo el tiempo con su hijo para ejercer de manera adecuada su paternidad, el ser militar y padre al mismo tiempo requieren de su sacrificio y su interés, trabaje fuertemente por ser el mejor padre para su hijo, él se lo agradecerá.

¡Gloria al soldado!

Comunicaciones Dirección de Familia y Bienestar – Difab