Capacidades Multimisión al servicio de los Araucanos

“Más de seis mil soldados del Ejército Nacional le ponen el alma al compromiso de velar por la seguridad y bienestar de los habitantes del piedemonte llanero, juntos, con la población podemos hacerlo mejor”. Coronel Miguel Ángel Fajardo Pedraza, comandante Décima Octava Brigada

Los soldados de Colombia históricamente están relacionados con el departamento de Arauca desde cuando las hazañas de valerosos llaneros que cruzaron los Andes le dieron la libertad a toda una nación, condición que hasta la actualidad el Ejército Nacional ha ayudado a preservar, y por la que específicamente en esta región, dispuso mediante disposición n.° 0014 del 07 de noviembre de 1996, la creación de la Décima Octava Brigada; unidad militar que ha librado innumerables batallas para salvaguardar la soberanía y el orden nacional, obteniendo como victoria un nivel de seguridad que se ve reflejado en las posibilidades de progreso y desarrollo que hoy en día están firmes en el piedemonte llanero, y aunque sabemos que día a día deben mejorarse los índices en el tema, se tiene el compromiso para hacerlo, siempre contando con que la seguridad es asunto de todos.

Entendiendo las particularidades de la región, que encierra la grandeza y abundancia de una tierra próspera, y conociendo de cerca la cultura que mezcla la fuerza, tenacidad, pasión y nobleza de sus habitantes, es que a través de los años, los hombres y mujeres que trabajan en las 11 unidades tácticas y 06 unidades con organizaciones especiales de esta victoriosa unidad militar, han actuado decididamente contra los grupos armados ilegales representados en las estructuras del Sistema de Amenaza Persistente (SAP) Eln, y delincuencia común, que con acciones terroristas y actividades criminales e ilícitas, han pretendido sabotear el normal desarrollo de la población.

Capacidades desplegadas según las necesidades
En un área estratégica tan importante como lo es la jurisdicción de la Décima Octava Brigada, orgánica de la Fuerza de Tarea Quirón, que abarca el departamento de Arauca, el municipio de Cubará, Boyacá, y los corregimientos de Gibraltar y Samoré, Norte de Santander, confluyen factores determinantes en lo referente a seguridad nacional, en donde como primera medida se trabaja por la tranquilidad y bienestar de más de 400.000 habitantes, la defensa de áreas críticas longitudinales en 786 km de vías, de los cuales 394 kms corresponden a los tres los ejes viales que comunican a esta región con el interior del país, y los otros 392 km que comprenden las vías secundarias y terciarias del departamento, por donde a diario transitan miles de campesinos, ganaderos y agricultores para sacar sus productos o cumplir con sus quehaceres diarios; Pero también cuenta con la característica de tener bajo responsabilidad la protección de 450 kilómetros de frontera con Venezuela, y más de 295 kilómetros que trazan los oleoductos de Caño Limón-Coveñas, Bicentenario y el complejo Cari – Care.

No es una tarea fácil la que se realiza a diario la Décima Octava Brigada, pero ningún soldado ha sido inferior al reto que implica el cumplimiento de la misión; con dispositivos permanentes que buscan cumplir las expectativas de los araucanos, están desplegadas en cada municipio las especialidades de las unidades que la componen, siendo estas, base fundamental en protección de fronteras, como lo son el Grupo de Caballería Mecanizado   n.° 18 “General Gabriel Revéiz Pizarro”, el Batallón de Ingenieros n.° 18 “General Rafael Navas Pardo”, el Batallón de Artillería n.°18 “General José María Mantilla”, y el Batallón de Apoyo y Servicios para el Combate n.° 18 “Subteniente Rafael Aragona”.

Así mismo en lo referente a la misión de protección de los activos estratégicos de la nación se cuenta con los Batallones Especiales Energéticos y Viales n.° 1, 14, 16, 18 y 22 y en lo referente instrucción de las tropas, el Batallón de Instrucción, Entrenamiento y Reentrenamiento n.°18 “Manuel de Pombo” y el Centro de Entrenamiento Básico de Brigada n.° 18. No menos importante resulta el trabajo comprometido del Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal “GAULA”, quienes son los encargados de combatir los delitos de extorsión y secuestro en el departamento. Es de resaltar además el importante trabajo operacional del Batallón de Combate Terrestre n.° 67 “General Antonio Morales Galviz” y de los hombres que integran las Agrupaciones de Fuerzas Especiales – AFEUR     n.° 7, 20, 21 y 22.

Mediante cada una de las mencionadas unidades orgánicas de la Décima Octava Brigada y la entrega de nuestros héroes en la jurisdicción, quienes no bajan la guardia en el cumplimiento de una labor que merece todos los reconocimientos y es digna de resaltar, se conquistan día a día las batallas contra todo sistema de amenaza persistente hacia la población, al tiempo que se emprenden acciones en líneas de cooperación y desarrollo enmarcadas en el Plan de Operaciones “Victoria” de estabilización y consolidación, con las cuales se ha logrado un impacto positivo en la región, evidenciando desde todas las perspectivas, que la Institución más querida por todos los colombianos avanza con paso firme hacia el futuro, preparándose y capacitándose para estar a la altura de los requerimientos del país, en lo que se ha denominado como un enfoque multimisión.

Trabajo conjunto, coordinado e interagencial

Es de resaltar que las capacidades humanas y los componentes técnicos, tácticos y operacionales que integran esta insigne unidad territorial, se fortalecen y potencializan aún más, por medio del trabajo conjunto, coordinado e interagencial con diferentes organismos del Estado como la Fuerza Aérea Colombiana, la Armada Nacional, Policía Nacional, Fiscalía General de la Nación y el Cuerpo Técnico de Investigación CTI; con los que se efectúan Operaciones Militares en áreas críticas y rutas de acceso, afectando de forma contundente las estructuras del crimen organizado.

Para este 2017, el objetivo es continuar neutralizando las acciones del terrorismo que frenan el progreso de la región; seguir unificando esfuerzos que permitan la judicialización y captura de integrantes del Sistema de Amenaza Persistente (SAP) Eln o de cualquier otro fenómeno criminal. La institución es consciente de que las exigencias aumentan para garantizar seguridad y en eso están concentrados los esfuerzos.

El contrabando también seguirá siendo blanco de operaciones, combatiendo el hurto de ganado o abigeato, así como la comercialización combustible de contrabando el cual es usado por los grupos al margen de la ley para el sostenimiento de sus acciones criminales; con estas ofensivas militares, el sistema financiero tanto de los grupos al margen de la ley como de la delincuencia común, se afectan fuertemente al dejar de percibir en sus arcas miles de millones de pesos al año.

Por otra parte, en procura de mitigar las necesidades más apremiantes en las áreas altamente afectadas por la incidencia de grupos organizados, los soldados de la patria seguirán llevando a la institucionalidad a los rincones más apartados, así como jornadas de apoyo al desarrollo que brindan atención prioritaria en salud, mercados, entre otras cosas que ayudan a soliviar en alguna media las necesidades más apremiantes de los araucanos.

De igual forma, conscientes de que la paz se construye desde los hechos de cada día y el compartir cotidiano, desarrollamos permanentemente estrategias de acercamiento con los gobiernos locales y diferentes sectores de la sociedad, con el objeto de fortalecer los lazos de amistad y legitimidad entre el Ejército Nacional y la población civil, tales como participación en la conmemoración de fechas, festividades, eventos de relevancia local, y el apoyo en iniciativas comunitarias como jornadas de aseo, mantenimientos de zonas verdes, parques, monumentos, realización de actividades culturales, deportivas y recreativas.

Nuestros hombres de la Décima Octava Brigada, bajo las directrices del comando de la Fuerza de Tarea Quirón y de la Octava División del Ejército Nacional, continuarán intensificando día a día sus esfuerzos por el restablecimiento de la vida pacífica, el fortalecimiento de la institucionalidad, y el desarrollo y progreso de uno de los territorios con mayor proyección económica, social y ambiental del país: Arauca, la tierra del Joropo.

“ARAUCA SOMOS TODOS”