Héroes del Pelotón de Desarrollo Rural

“Soy campesino, me crié echando pica, pala, sembrando plátano y yuca, andando siempre a caballo, hoy me siento orgulloso de lo que soy y de poderle colaborar a las personas” son las palabras de Roger Garrido, soldado profesional, nacido en Hato Corozal, Casanare quien hace parte del Pelotón de Desarrollo Rural de la Octava División, al igual que 40 soldados más.A sus 40 años de edad, 18 de su vida ha pertenecido al Ejército Nacional, del cual se refiere “le agradezco por haberme enseñado a valorar muchas cosas y tener el sentimiento patrio”.

En su trayectoria de vida militar ha estado en muchos lugares del país y hoy lleva dos años en el departamento de Casanare, trabajando en la unidad militar más antigua de la región, el Grupo de Caballería Montada n.° 16 Guías del Casanare. Es por eso que anhela que llegue pronto la oportunidad de aplicar sus conocimientos aprendidos con instituciones como la Federación Nacional de Cafeteros, el Sena regional Casanare, Comfacasanare, Panaca, entre otras, que han apadrinado este proyecto piloto de la Octava División.

Así mismo, el soldado profesional Jader Vaquero, con cuatro años de antigüedad en el Ejército Nacional, oriundo del Uraba de Antioquia, con seguridad manifiesta “estamos capacitados técnicamente y es bueno para la población civil, los campesinos que no tengan estos conocimientos los podemos ayudar”.

A pesar de encontrarse entre la minoría que no es oriunda de la Orinoquía, considera que la experiencia ha sido una enseñanza para su vida porque está conociendo otras culturas, y lo que prevalece es que es hijo de campesinos, se crió en el campo, entonces esta capacitación sencillamente afianzan su enriquecido conocimiento.

“Antes de entrar a la Institución yo hacía oficios varios, ahora he recibido muchas capacitaciones en agricultura, agroindustrial, agronomía, ganadería, porcino, que me sirven tanto para la vida militar como para mi vida personal” dijo Jader, quien antes de ingresar había estudiado hasta noveno grado de bachillerato.

Hoy también dice “gracias a mis comandantes fui escogido para ser parte del Pelotón de Desarrollo Rural y me siento orgulloso porque lo que he aprendido aquí ha sido de ayuda” dice agradecido por los nuevos conocimientos y se refiere al departamento de Arauca, donde lleva los cuatro años de su servicio a la patria,  desea cambie el conflicto y poder compartir lo aprendido.

De otra parte, quienes han estado en el proceso de formación de este selecto grupo de soldados al referirse a la experiencia en las capacitaciones afirman que lo primero que se destaca es que son de descendencia campesina. “Eso ha servido bastante, porque dentro de su cultura, su idiosincrasia, tienen todo el tema agrícola y ganadero, entonces ha sido muy fácil transmitir los conocimientos, ellos aportan en cada clase y taller, es como un intercambio de saberes” dijo Johnny Gómez, coordinador de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia para Casanare.

También el representante de este importante gremio en el departamento, destaca la iniciativa del brigadier general Luis Danilo Murcia Caro, comandante de la Octava División porque formó este proyecto con la articulación de varias instituciones que no tienen el acceso a zonas inhóspitas del país como los soldados.

Percibimos en estos momentos que es algo muy positivo debido a que hay zonas del país donde no se ha logrado llegar con ayudas que se harían. En este caso la ayuda que se dará es a través del soldado colombiano al transferir esa parte técnica, educativa y multicultural que es el objetivo que estamos realizando con ellos, resalta Johnny.

Así mismo, Johnny recalca “se les prepara en llevar un mensaje pedagógico y que a las vez la persona a quien se le está transmitiendo adopte esa tecnología, en su pensamiento manejan mucho el tema agrícola, ellos cargan en sus genes esta información por ser de la región”.

De esta manera, es como el primer Pelotón de Desarrollo Rural del Ejército Nacional se siente preparado para contribuir en una productividad sostenible de la región de la Orinoquía, e impulsa a que el segundo grupo que está iniciando clases, adopten las mismas expectativas que acompañó a esos primeros 41 soldados.

¡Fe en la causa!