Felicitaciones a nuestros héroes de la Divisa Amarilla

La Caballería en el Ejército de Colombia se forja como el hierro en las gestas de independencia cuando éste se estableció como institución republicana.

De las llanuras del Arauca y Casanare en la campaña de 1819, partieron los jinetes, cual centauros, que tras superar las heladas cumbres de los Andes primero combatieron en Gámeza, “las termópilas americanas” para dar luego la carga decisiva en el combate del pantano de Vargas, el 25 de julio del mismo año, día conmemorativo del Arma.

Su origen se remonta a las iniciales unidades montadas surgidas al fragor que produjera el grito de independencia, el 20 de julio de 1810, aquella tarde de viernes, día de mercado en la plaza mayor de Santa Fe. Como lo proclamara la Junta Suprema de Gobierno en el sentido de crear una fuerza militar de carácter republicano, según los cronistas, el 5 de agosto siguiente se comenzó a formar el Regimiento de Caballería, integrado en esa ocasión por jinetes llegados de las haciendas de la sabana de Bogotá, a los que se sumó la antigua guardia de honor de los virreyes.

Su patrono es San Jorge de Capadocia, el soldado romano de dicha región (en la actual Turquía), mártir y más tarde santo cristiano. Su existencia no es demostrable, pero se le atribuye haber vivido en el siglo III de nuestra era.

Centro de estudios históricos del Ejército Nacional.