Un paso adelante para garantizar vida

Un trabajo para machos. Así se puede definir la labor que día a día desarrollan estos hombres en diferentes áreas rurales del país con el fin de limpiarlas de minas antipersonal y toda clase de artefactos explosivos, para así poderle abrir paso a las tropas y llevar a buen fin las operaciones militares.Son el mejor grupo Exde Colombia, de los 2100 que trabajan en todo el país. Es una familia de cinco: cuatro hombres, el Cabo Segundo Augusto Lemos Zabala de Palmira (Valle), Comandante y explosivista; los Soldados Profesionales Medardo Montalvo de Caucasia (Antioquia), Sondeador; Norbey Perdomo de Pital (Huila), Detectorista; Naffer Sánchez de Quibó (Chocó), Guia Canino y, la niña consentida de todos, Michell, una labradora antiexplosivos que los acompaña a todas partes como pieza imprescindible de este excelente equipo de trabajo.

Pertenecen al Batallón de Ingenieros n. 04 Pedro Nel Ospina de la Séptima División y su área de trabajo actualmente se concentra en Briceño (Antioquia). Ellos son el primer apoyo de las unidades que se encuentran en el área de operaciones al encargarse de la seguridad respecto a artefactos explosivos para brindarles movilidad y contra movilidad.

Antes de que la tropa llegue a un área determinada donde se va a descansar, nosotros hacemos registro, verificamos y limpiamos el sitio de artefactos explosivos improvisados que los puedan afectar. En el primer ciclo de trabajo de este año, en un transcurso de cuatro meses, localizaron un total de 41 artefactos explosivos, haciendo un trabajo minucioso, como realizando la cirugía de más alto nivel, para obtener un valioso resultado que permita salvaguardar la vida de miles de colombianos, entre soldados y población civil.

Ese es el motivo por el que fueron escogidos como el mejor grupo Exde del Ejército Nacional. Realizando nuestro trabajo ubicamos de a 2, 4 artefactos en un solo día; en una ocasión encontramos 10. Son minas antipersonal, cilindros, balones bomba, etc. que en esa zona han sido dejados por el frente 36 de las Farc y que si no son neutralizados adecuadamente ni a tiempo pueden causar un daño letal, no solo en vidas sino materialmente.
Son capacitados y entrenados en la Escuela de Ingenieros del Ejército Nacional y otras entidades como la Universidad de Antioquia, la cual ha desarrollado varias investigaciones en el tema de explosivos. Se ciñen a técnicas y medidas enmarcadas en protocolos nacionales e internacionales para trabajar en una de las labores más significativas para los colombianos: acabar con los artefactos explosivos que en los últimos 15 años han dejado un total de 11.212 víctimas, de los cuales el 38% fueron civiles y el 62% héroes de la Patria.
Cada uno es la pieza infaltable de un engranaje

Esta es una familia totalmente funcional. Juntos hacen una máquina de trabajo de cinco piezas fundamentales, que sin la una no puede funcionar la otra.

El Comandante y líder, el Cabo Lemos, lleva la batuta y da las instrucciones correspondientes. Luego ingresa el Sondeador, el Soldado Profesional Montalvo, quien con una herramienta denominada Pera y Cuerda despeja el camino de minas por tensión, que son las más riesgosas para el ejemplar canino al tener más posibilidades de que se le enreden las cuerdas en sus extremidades.

Acto seguido entra al escenario el binomio canino, el Soldado Sánchez y su ejemplar Michell, quienes en un trabajo armonioso de dos actuando como uno solo detectan a través de la canina toda clase explosivos que usa el sistema rival, tales como mecha lenta, pentolita, R1, anfo, relaca, etc. El perro es el lanza, el compañero. Se cuida en todos los aspectos como a un hijo, en salud, en alimentación, en su estado de ánimo, en todo. En el área dormimos siempre juntos, brindándole a Michell las mejores comodidades. Esa es la clave para que exista afinación a la hora de trabajar.

Por último, el Detectorista, el Soldado Perdomo maniobra con un aparato llamado detector de metales, el cual permite realizar un modo de búsqueda de acuerdo al tipo o tamaño de la mina, emitiendo diferentes sonidos y luces según corresponda.

De este modo, este grupo de trabajo, esta familia de jóvenes oriundos de diferentes lugares del país y que no pasan los 30 años de edad, basan la excelencia de su trabajo en la confianza que se tienen mutuamente, el apoyo y la buena convivencia.

Su motivación, los compañeros que trabajan en el área y las personas que viven por esas regiones. La inspiración, sus familias. Su orgullo, el resultado final al aportar a la destrucción del flagelo de las minas en Colombia. Esas, son las razones que los impulsa con empeño a realizar siempre bien un trabajo tan riesgoso.

Explosivos y Demoliciones.
Por: Emilse H. González Mariaca

Agencia de Noticias Ejército