Carta a mis soldados

Bogotá, 9 de octubre

Apreciados compañeros

En este momento Colombia, nuestra patria, está atravesando por tiempos llenos de esperanza, en los que se vislumbran la paz, la prosperidad y el progreso para todos.

Ustedes, los hombres y mujeres en uniforme son los responsables y los artífices de estos tiempos, ustedes han hecho posible que el anhelo de paz sea más tangible que nunca. Gracias a sus esforzadas operaciones en la lucha contra el terrorismo, las bandas criminales y el narcotráfico es que se han alcanzado importantes logros en materia de seguridad de Colombia y el mundo ya conocen.

Cuando llegue la firma de la paz, ustedes deberán continuar siendo protagonistas en la defensa de la seguridad de los ciudadanos de todo el territorio nacional.

La inmensa mayoría de los colombianos y el mundo sabe de lo que ustedes son capaces de hacer por defender los ideales de libertad, orden y justicia propios de la democracia que hemos protegido por más de 50 años de conflicto armado.

En estos días continuamos viendo y hemos recibido importantes anuncios de las operaciones realizadas en diferentes regiones del país que demuestran su compromiso en la lucha contra los actores armados que sólo buscan el enriquecimiento ilícito y el sometimiento en diferentes regiones de los colombianos de bien que quieren prosperar y sacar adelante a sus familias.

Quiero destacar dos importantes golpes contra la criminalidad, el primero contra Martín Farfán Díaz González, alias ‘Pijarvey’, cabecilla de una organización criminal que delinquía en la región de los Llanos Orientales, específicamente en los departamentos de Meta, Vichada y Guaviare, y que pretendía consolidar un corredor estratégico para el tráfico y comercialización de estupefacientes hacia Estados Unidos y Europa.

Y alias ‘Megateo’, capo narcotraficante, miembro líder de Epl y dueño de una carrera criminal de varias décadas, responsable de muertes, heridos, corrupción, tortura, presión indebida a poblaciones campesinas y tentáculos en la vecina Venezuela, neutralizado por la efectiva acción conjunta y coordinada en nuestras Fuerzas Militares y la Policía Nacional.

Hoy en el Catatumbo, región fronteriza con Venezuela, son más libres que ayer; hoy pueden tener una mejor visión del futuro con esperanza. Allá estará el Estado y por supuesto nuestras Fuerzas Armadas ayudando a que esa esperanza se convierta en realidad.

Estas son dos importantes neutralizaciones que demuestran la contundencia y efectividad de la Fuerza Pública.

Esta es sólo una muestra, es sólo el eco de algunas operaciones que le han entregado el país grandes noticias; no terminaría, ni alcanzaría el papel para destacar todos los logros de nuestras fuerzas que le han permitido a los colombianos recuperar la tranquilidad.

Ustedes mis soldados, siempre están a lado de cada ciudadano, de cada familia, de cada anciano y menor de edad, entregando lo mejor de sí mismos para salvaguardar, hasta con sus vidas, la integridad de cada uno de ellos. Tengo claro que ustedes no bajarán la guardia ni un minuto y siempre estarán alerta para enfrentar cualquier amenaza contra la seguridad e integridad de los colombianos.

Cordial saludo

Luis Carlos Villegas