Carta a mis soldados y policías

Bogotá, 19 de agosto de 2015

Carta a mis soldados y policías
Apreciados compañeros:

En los recientes días han ocurrido dos tragedias que enlutan la aviación de nuestras Fuerzas Militares y de nuestra Policía Nacional. Dos accidentes que causaron gran dolor no solo dentro de las Fuerzas Armadas: también en el país por ser estos hombres y mujeres un ejemplo de los colombianos que entregan todo defendiéndonos, garantizando nuestra seguridad y soberanía.

Hago referencia en primer lugar al siniestro del helicóptero Black Hawk UH60, operado por la Policía Nacional, con 18 uniformados a bordo, de los cuales 16 fallecieron en cumplimiento de su misión; otros dos resultaron heridos y permanecen actualmente bajo intensa observación médica. Y en segundo lugar, al avión Casa FAC 1261, en Codazzi (Cesar), que dejó como resultado 11 compañeros de la Fuerza Aérea Colombiana fallecidos.

Por este medio, elegido para estar más cerca de ustedes, reitero mi sentimiento de tristeza por las lágrimas que derraman las viudas, padres, hijos, familiares y amigos de cada héroe que ofrenda su vida en defensa de la soberanía del pueblo colombiano.
Es, no tengan duda de ello, un dolor que como coordinador de las Fuerzas Armadas, sentimos propio mi familia y yo.

Al mismo tiempo hago un llamado para que este dolor nos inspire siempre para tener en el alma un pequeño espacio para la paz, para la reconciliación y para la tolerancia. No hay mejor homenaje a estos héroes que perseverar en nuestra tarea, que no es otra que conseguir la paz definitiva para Colombia.

Honremos su memoria continuando con la entrega, sacrificio y abnegación que caracteriza a los hombres de la Fuerza Pública. Aunque demostramos amplia capacidad y fiereza ante la guerra, también somos artesanos que a diario construimos el futuro de los jóvenes en Colombia.

Esas virtudes son demostradas en todos los escenarios: uno de ellos recientemente fue el de las olimpiadas ‘Fuerzas Comando’, realizadas en Guatemala, donde por séptima vez nuestros hombres de las FF. AA. ocuparon el primer lugar en fortaleza, capacidad operacional, resistencia física y profesionalismo frente a 19 ejércitos del continente americano.

Igualmente, ustedes no solo se destacan en los campos y ciudades llevando seguridad y paz a los colombianos; el deporte es otro de los frentes en que se desempeñan con muy buenos resultados, lo que también quedó demostrado hace unas pocas semanas en los Juegos Panamericanos de Toronto (Canadá), donde nueve deportistas de alta competencia de las Fuerzas Armadas hicieron parte de la delegación colombiana y que, con presea dorada en la categoría de 56 kilogramos de levantamiento de pesas, demostraron la consagración del trabajo en equipo.

Así es como la Fuerza Pública construye también el camino diario hacia la paz.

Además de los éxitos en operaciones contra el terrorismo y el crimen organizado, nuestros hombres y mujeres se preparan, están listos y ya hacen parte del futuro con pasos gigantes en capacitación permanente, en investigación científica, estudiando en las mejores universidades del mundo, con programas de becas para nuestros suboficiales, el bilingüismo para todos nuestros uniformados y la acreditación institucional de Alta Calidad a la Universidad Militar Nueva Granada, que la hace parte de las 40 mejores del país.

En ese sentido, nos aliamos con el Ministerio de Educación para dar paso al programa ‘Ser pilo paga’ para la Fuerza Pública, que tiene como propósito beneficiar con 300 becas a jóvenes que quieran ingresar a las escuelas de formación militar y policial, donde el beneficiado no tendrá que pagar los gastos de dotación en cualquier programa curricular y se le otorgará un salario mínimo mensual legal vigente como apoyo de sostenimiento.

Para prepararnos y enfrentar los nuevos retos en materia de seguridad y defensa en los escenarios que están por llegar, contamos además con el convenio con Colfuturo, que desde su implementación ha beneficiado a 120 militares y policías que se han destacado en sus estudios académicos. Ese conocimiento que adquieren en las mejores universidades del mundo lo pondrán al servicio del país en las Fuerzas y por supuesto, serán multiplicadores del mismo.

De otra parte, quiero contarles que los soldados o policías heridos en combate, sean campesinos, bachilleres, regulares –activos o retirados– o que tengan una pensión por discapacidad en actos del servicio entre 2005 y 2009, o los beneficiarios de los militares o policías fallecidos en actos del servicio o que murieron por acción directa del enemigo y que no hayan recibido subsidio de vivienda, tendrán la posibilidad de acceder a un subsidio de 30 millones de pesos para construir su casa propia.

Este proyecto, en el que el aliado es el Ministerio de Agricultura, se ejecutará durante los próximos dos años, luego de firmar el convenio con el Banco Agrario. Los postulados deberán iniciar un proceso, con la asesoría de la dirección de Bienestar del Ministerio de Defensa, en el que soporten que poseen un terreno o una vivienda en zona rural o que está a nombre de una persona de su núcleo familiar.

Como ven, el Gobierno nacional está plenamente comprometido con su bienestar. Un bienestar que pueda disfrutar en paz. Lo ideal es que ésta se logre a través de la negociación que ustedes mismos han hecho posible con sus victorias en las calles y campos de Colombia. Pero si no es así, vendrá con el poder, la respetabilidad y la supremacía que las Fuerzas Armadas tienen para alcanzarla.

Cordial saludo y abrazo,

LUIS C. VILLEGAS
Ministro de Defensa Nacional