196 AÑOS DE HONOR Y GLORIA DE NUESTROS SOLDADOS

Hoy reconocemos la labor de nuestro Ejército Nacional, su liderazgo tanto en el pasado como el presente y su crucial papel en el futuro.  Son 196 años de libertad, desde que un grupo de 2,850 valientes soldados republicanos derrotaron a las tropas colonialistas en un pequeño puente sobre el Rio Teatinos cercano a la ciudad de Tunja, en la batalla de Boyacá. Desde  ese momento se afirmó que el Ejército representa la patria misma. Hoy, en esta conmemoración, nos demuestra el mayor nivel posible como una de las instituciones más sólidas y representativas de la nación.

Hoy, el Ejército protege la soberanía territorial, la tradición republicana y democrática de nuestra Nación. Sus miembros se encuentran en lo largo y ancho del territorio nacional y son en muchas ocasiones la única presencia del Estado.  Esto conlleva una gran responsabilidad que ellos asumen con honor y lealtad.

Su sangre y sacrificio protegen nuestras libertades, nuestras instituciones, nuestro sistema político, nuestros beneficios como Nación e individuales.

Como reza el lema de los cadetes que acceden a la Escuela Militar de Oficiales del Ejército “Nuestro país, requiere de jóvenes emprendedores que contribuyan a entregarlo todo por sus compatriotas, en tiempos de paz y en tiempos de conflicto, que brinden tranquilidad, seguridad y confianza, para que nuestro pueblo pueda cumplir todos sus sueños y realizarse como toda una comunidad integral en pro de nuestras futuras generaciones.”

Como reconocimiento a esta historia heroica, se inyectan hoy significativos recursos para educar a nuestros hombres y capacitarlos. Se ha invertido en infraestructura y dotación hospitalaria para brindar salud y recuperación a nuestros héroes heridos y activos.

Hemos invertido y seguiremos invirtiendo en temas como escolarización, bilingüismo, formación avanzada, infraestructura, ciencia, tecnología e innovación. Nuestro compromiso institucional de transparencia y cero tolerancia a la corrupción,  de la mano con el derecho internacional humanitario y el respeto de los derechos universales son valores típicos de nuestros hombres y mujeres soldados. Su moral está alta, su capacidad de combate está en su más alto nivel de eficiencia.

Hoy me dirijo al núcleo de nuestras Fuerzas Armadas, que es el soldado. El Infante. El control territorial proviene de sus botas en el terreno. Nuestros campesinos admiran su fuerza y su compromiso.  Ven en ustedes, nuestros soldados de infantería, caballería, ingenieros militares, fuerzas especiales y demás tropas, a sus hijos.  Yo le reconozco al soldado su honor, heroísmo y la voluntad de lucha y sacrificio.

Es la hora de estar de acuerdo. Y para este acuerdo, el común denominador es la solidez y el respaldo a la nación que nuestro Ejército, como espina dorsal de nuestras fuerzas armadas nos brinda para tranquilidad de nuestro pueblo y para la paz de nuestra Nación.

Es el momento de retribuir estos 196 años de sacrificio, con una paz que se extienda y traiga frutos de desarrollo y prosperidad a nuestros soldados, aviadores, marinos, policías y más que todo entregue un futuro próspero a sus hijos, nietos y generaciones venideras.

El más grande beneficio que podemos brindarle a estos Soldados de tierra, mar y aire, a estos compatriotas que con vocación y sacrificio nos han traído tantas glorias, es el de la Paz: es el objetivo primordial y la más clara victoria que estos hombres y mujeres en uniforme pueden lograr.

La paz y la fraternidad entre compatriotas, respetando las libertades, es su mas grande victoria.

Tendremos un Ejército fuerte, especializado y moderno con capacidades para enfrentar los retos del siglo 21 en términos de espacio de batalla; calificado y experto, comprometido con el futuro del país, capaz de contribuir internacionalmente a la construcción de nación y de consolidar la seguridad regional y global.

Un Ejército que podrá contribuir a la paz mundial participando en alianzas como la OTAN, la UE y la ONU.

Estamos cerca de una Paz que será el mayor regalo, el mayor logro, que nos brinden el Ejército, las Fuerzas Armadas y Policía Nacional, a esta gran nación que es Colombia. La Nueva Colombia, en paz.

Palabras Ministro de Defensa Nacional