¡Cuide su salario! Futuro promisorio = ahorro

Estos son algunos consejos prácticos para que administre sus recursos y tenga en cuenta sencillas estrategias para construir futuro, gastar eficientemente y evitar posibles sobre endeudamientos.

Para iniciar, procure ahorrar entre el 10 y 20 % de su sueldo, es algo que además puede servirle de soporte en caso de cualquier emergencia. Una forma de lograrlo es presupuestando hasta las pequeñas cosas de su vida cotidiana, de modo que usted no utilice más dinero del que realmente necesita.

Luego,  considere un método que lo ayude a cumplir esta meta y sobre todo, que le evite disponer de este dinero fácilmente, así sólo lo usará para obtener lo que se planteó inicialmente.

Una buena opción es ahorrar mediante cooperativas confiables, en una cuenta especial destinada sólo para ese fin, tomar una cédula de capitalización,   encargos fiduciarios o inclusive mediante pensiones voluntarias, entre otras opciones. Lo importante es que usted piense en el método que más le ayude a forzarse a ahorrar.

Intente guardar este dinero tan pronto recibe su sueldo, de esta manera podrá, poco a poco, ir creando un hábito de ahorro y desarrollar un autocontrol y disciplina económica que le servirá para construir su futuro.

Una vez usted haya podido ahorrar con disciplina durante un período de tiempo, no pare, pero ponga la plata de la que ya dispone a producir. Lea, asesórese financieramente e invierta en diferentes carteras, entidades, portafolios, TES, CDTS, acciones y demás opciones que usted considere pertinentes para incrementar ese ahorro que  ya ha logrado.

La educación financiera no sólo aumentará su capital, sino que le servirá de enseñanza para manejar mejor su economía y le ampliará el espectro en términos de considerar para un futuro diferentes opciones de negocio.

 Para tener en cuenta

  • El mes tiene 30 días. Administre su dinero según este período de tiempo.
  • Tenga en cuenta que primero debe ir la obligación y después el placer. Procure cubrir necesidades corrientes.
  • No olvide tener un colchón para sorpresas. Ahorros periódicos y recortes de gastos pueden servir para cubrir futuras emergencias.
  • Sólo se puede invertir lo superfluo y no lo imprescindible, pero siempre de forma ajustada a la posible necesidad futura.